Un Viaje Para El Alma (2da parte) La Llegada


Y llegó el día, domingo 23 de julio, día que iniciaba mi aventura mágica. Terminé de cerrar mis maletas, abracé a mi gata y se la encomendé a mi mamá. Creo nunca había estado tan segura de que la vida me llevaría a vivir una experiencia inolvidable. Para mi sorpresa no sentí las mariposas que normalmente siento cuando realizo un viaje, estaba tranquila, en paz, sabiendo que llegaría donde tenía que llegar.

Camino al aeropuerto pensaba que era la segunda vez que hacía un viaje completamente sola, la primera vez, fue en el año 2007 cuando vivía en España y decidí viajar a conocer Roma antes de regresar a Perú. Una vez más, a pesar de estar sola, me sentí acompañada, segura, como si supiera que el universo estaba de mi lado.

Decidí viajar ligera, una maleta de mano, un libro y mis ganas de aprender, de descubrir, de conectar y experimentar.  Estaba abierta a vivir nuevas experiencias, me preguntaba ¿qué personajes conocería en el camino? ¿Qué nuevos aprendizajes aparecerían en éste viaje? ¿Qué lugares se quedarían por siempre en mi corazón?

Ya en el avión inició la aventura. Recuerdo que al llegar a mi asiento me di cuenta que compartiría el espacio con una familia argentina y sus tres bebes!!!… sí tres!!! No uno, ni dos, tres niños que me rodearían durante todo el viaje. Por un breve momento pensé ¡voy a viajar 5 horas escuchando llantos! Resultó todo lo contrario, nunca conocí a unos niños tan alegres y tranquilos, parecían unos angelitos con sus ojos llenos de luz.

Apenas aterrizamos me despedí de ellos y me dispuse a salir del aeropuerto. Cada vez que pasaba por algún control, todos me miraban extrañados al decirles que viajaba sola. Inclusive me hicieron abrir la maleta mientras me preguntaban lo mismo por décima vez. Yo, entre risas, amablemente iba respondiendo que sí, que viajaba sola. Debo confesar que me sentí especial y orgullosa, ya que por sus reacciones cualquiera pensaría que habían visto a un personaje mitológico o en extinción que causa asombro cuando lo ves.

Una vez que logré salir, un golpe de calor me invadió, empecé a quitarme las capas de ropa que traía puesta mientras buscaba mi nombre entre los cartelitos de las compañías de taxi y nunca lo encontré. Había contratado desde Lima a una empresa que por diez dólares me llevaría hasta mi destino. Por un momento pensé, bueno a lo mucho pierdo diez dólares, y mientras me disponía a pensar en el plan B, se me acercó un señor muy amable que se había percatado probablemente de mi cara de confusión mezclada con un poco de resignación.- ¿Busca a alguien? me preguntó- ¿está sola?…en ese momento mis alertas se activaron y me dije: mejor no digas que estás sola, no des mucha información. Mientras mi cabeza se ponía en modo alerta, mi boca me ganó. Le conté toda la historia y en un segundo desapareció. De repente veo que viene nuevamente hacia mí pero ésta vez acompañado, había encontrado a la persona que me llevaría hasta el hotel y me estaba buscando.

Le agradecí y empecé a caminar hasta el auto, grande fue mi sorpresa al ver que me esperaba una Van con capacidad para 10 personas y con espacio como para 15 maletas. Me hizo mucha gracia encontrarme sentada con mi maletita y con tanto espacio. ¿Sólo seré yo? – Le pregunte al conductor- Sí güera, me dijo con un acento súper mexicano y de ahí no paramos de hablar durante todo el viaje. Por unos segundos las alertas de mi cabeza saltaron nuevamente, estaba feliz, pero estaba sola. Decidí seguir confiando en esa energía que me acompañaba, así que me relajé y empecé a prestarle atención a la conversación. ¡Qué personaje el que me tocó! Con decirles que la conversación hasta terminó con una divertida propuesta de matrimonio.

Luego de no parar de reír durante 25 minutos, al fin había llegado al hotel de Cancún. Me despedí de mi “posible” esposo, luego de anotar su teléfono por insistencia de él, y me registré.

¿Quién sería mi compañera de cuarto? ¡qué curiosidad!, al parecer ella ya había llegado pero cuando subí a la habitación, no la encontré. En el camino, se me acercó una señora divina que me preguntaba si venía por lo de Hania. Días después, ella se convertiría en una de las mujeres que más terminé admirando en este viaje. ¡Qué ganas de vivir y disfrutar la vida! Gracias Chiqui, por enseñarme que no importa la edad, porque cuando una realmente quiere vivir simplemente lo hace.

Eran las 4pm y el calor insoportable, así que decidí aprovechar la piscina y almorzar. La reunión con todo el grupo no sería hasta las 7pm. Faltando ya algunos minutos para el esperado encuentro subí a la habitación a cambiarme y me encontré con Graciela, mi compañera de cuarto, quien se convertiría en mi cómplice durante todo el viaje. Nos presentamos y pensé ¡qué suerte tengo! ¡me tocó alguien normal! jajajaja. Graciela ya había conocido a otra compañera y había quedado en encontrarse con ella en el lobby, así que bajó mientras yo terminaba de cambiarme.

No demoré más de 5 minutos y bajé rápidamente a la recepción. Aún no había nadie. Miré hacia la terraza y vi que estaba Graciela sentada al lado de una mujer joven, así que me acerqué y me presenté. Esa mujer era Luz, a quién más adelante y junto con otras compañeras la bautizaríamos con mucho cariño: Dori (de la peli Buscando a Nemo) -No me mates Luz 🙂 -¡Gracias por tantas risas! por recordarme la inocencia, el juego, el asombro y por enseñarme que a veces la confusión es mejor acompañarla con la liviandad.

Nos pusimos a hablar mientras caminábamos en dirección al lobby. Aún no había nadie, luego de unos minutos se nos acercó una mujer española con aire de gitana y nos preguntó si veníamos al retiro, era Silvia, compañera y mano derecha de Hania que buscaba por todos los rincones del hotel a las que aún no sabíamos que ya estaban reunidas.

Grande fue mi sorpresa al irme acercando al salón donde nos reuniríamos y notar que llevaba por nombre el mío. En letras grandes y luminosas se leía el nombre Venus. Ya con esa señal terminé de entregarme al viaje, sabía que estaba donde tenía que estar.

Continuará…

 

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4 comentarios sobre “Un Viaje Para El Alma (2da parte) La Llegada

  1. Venus…q bello lo que escribes !! Cuanto de lo q relatas se asemeja a mis propias experiencias. Si…creo q obro la magia…magia…magia en lugar magico !! .. Gracias por compartirlo !! Abrazo grande

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